domingo, 19 de julio de 2020

Amy Winehouse

Amydelcielo

Pisoteabas como si te anduvieran por las patas hormigas coloradas o te chispearan chasquibum.
Flexionabas las rodillas en gesto medio angular como cuando te meas y la fiesta es una fuerza de gravedad que no tiene al baño como centro.
Mi reina, te espigabas desde las piernas y en el tocado colmena eras la corona de un reino zángano.  Y era tan grande tu poder que invocaban tu aliento en tiempo de huracanes para que nadie mueva un pelo
Desde el terron, esta pausa que
llaman vida, no me aguanto la intriga de saber si tus tatuajes perdieron color mientras acá sigue siendo verde el que abrillantaban  los dedos chupados de la taquilla.
Esta noche te oí porque  entramos en temporada de enterrar océanos y, a través de capas del azul, entreví por qué nadie vio que, al cantar, mirabas el concierto que das en el cielo.